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EL SÍNDROME DEL PENE PEQUEÑO
No es suficiente con saber que el pene es un órgano vehículo de las más intensas sensaciones sexuales. Ahora es necesario verlo, medirlo y analizarlo. La revolución sexual de la década de los 60, a la par con el gran desarrollo de los medios informativos, originó excesos en las notas y reseñas, que aún permanecen, y en las que no han faltado desbordes, falsas explicaciones, ideas erróneas, equivocaciones y mentiras sobre este asunto.

Principales motivos de consulta

Para determinar la normalidad del tamaño del pene se presentan dos tipos de consulta. La primera se refiere a la realizada por la madre o el padre -o ambos- que llevan al niño para que el médico aclare si el tamaño del pene de su hijo es normal o puede calificarse como, en los términos que emplea el lenguaje popular, chiquito. Ante esta última posibilidad, preguntan qué es oportuno hacer para que, cuando sea adulto, no llegue a experimentar la supuesta pena de la brevedad y posible ineficiencia de un pene reducido. La segunda corresponde al individuo adulto que ha decidido que su pene está clasificado en la categoría de los vergonzantes pues cree que por su pequeñez le ha causado -o terminará por producirle- una baja autoimagen genital e ineficiencia sexual.

En la mayoría de estas consultas, se atienden niños corrientes o algo pasados de kilos, en los que la grasa se acumula delante del pubis formando una especie de almohadilla que hace que buena parte del pene, en más de 50% de su tamaño, se oculte por debajo de tal abultamiento o colchón de tejido adiposo. Entonces, cuando el niño es acostado en la mesa de examen, y con un dedo a cada lado de la base del pene, se rechaza la grasa y emerge un pene de tamaño corriente. Esto obedece a lo que se denomina Pene Sumergido.

Otros niños tienen un pene acorde a sus características biotípicas y tras una sencilla explicación dada a los padres, estos entienden que el pene de su hijo es normal, que es su pene, y que no requiere ser comparado con el de otros niños. Hay que tomar en cuenta que sus características genéticas lo hacen diferente, aún al lado de sus familiares

Es necesario mencionar una afección extraordinariamente rara llamada Micropene o Microfalo. Se presenta en niños que nacen con el pene demasiado pequeño debido a una malformación congénita causada por una inadecuada estimulación del órgano por el influjo de las hormonas androgénicas. Se estima que hay un Microfalo cuando, al hacer el estiramiento del pene del recién nacido desde la punta, su medida es inferior a 1.5 cms.

¿Cómo te comparas con los auténticos machotes?

Algunos individuos adultos expresan directa o indirectamente en la consulta su temor porque creen que su pene es más pequeño de lo que debería ser porque:

  • En un baño común se comparó con uno o varios usuarios.
  • Al observar videos pornográficos llegó a esta conclusión, sin saber que sólo los superdotados son escogidos y las técnicas de cámaras ayudan a agrandarlos.
  • Su pareja sexual se lo hizo notar.
  • En alguna actividad masturbatoria en grupo confrontó su pene con el de los demás.
  • Llegó a esta conclusión por sí mismo.
  • En alguna fuente de información leyó sobre las medidas y, al querer corroborar las propias, dedujo que estaba por debajo de los promedios.

Esta apreciación muy personal -Síndrome del Fantasma- puede presentarse como resultado de las propias fantasías negativas. En otros casos se trata de individuos vulnerables. Vale la pena señalar que si las parejas hacen el comentario, esto se convierte en causa de pérdida de imagen genital y sexual, incapacidad para el cortejo, disfunción eréctil y temor de desempeño sexual en individuos sugestionables y de baja autoestima. Por otra parte, hay que destacar que individuos con penes relativamente pequeños por debajo del promedio, nunca han caído en cuenta de ello y su pareja tampoco se lo ha expresado.

La relación del tamaño de un pene entre su estado flácido y erecto depende de la elasticidad de sus tejidos. Por ejemplo, un pene de 8 cms en estado de flacidez podría duplicar su tamaño en la erección alcanzando 14 cms o más, y uno de 11 cms alcanzaría a medir 12 cms ó 15 cms. Esto es para explicar cómo individuos con un pene cuya apariencia en flacidez los calificaría de no muy bien dotados, al tener erección, logran tamaños que son normales.

Un estudio realizado en 1996, en 80 hombres norteamericanos, arrojó como valores promedios al medir los penes 8.8 cms en flacidez y 12.8 cms en erección. Los métodos para medirlo requieren de destreza y entrenamiento adecuado, además de la identificación de algunos puntos anatómicos referenciales. Tal medición se puede hacer en estado de flacidez o erección, tanto en longitud como en circunferencia.

¿Se conoce el pasajero por la maleta?

Uno de los aspectos de la respuesta sexual femenina que la mayoría de los hombres desconoce es que los 4 - 5 cms más externos y accesibles de la vagina son los más sensibles debido a que se congestionan más, formándose lo que se conoce como Plataforma Orgásmica. Además, es en ese pequeño segmento en el que la musculatura pubococcígea circunda la vagina y se sienten las contracciones espasmódicas durante el orgasmo femenino que agradan tanto al hombre como a la mujer. Ante este argumento, el mito que se ha creado ante la necesidad de un pene largo para mayor placer cae por su propio peso. Además, el segmento más interno y profundo de la vagina es muy poco sensible.

Los tratamientos quirúrgicos para lograr el alargamiento del pene, además de la eliminación de la almohadilla adiposa prepúbica por pérdida de peso o liposucción, consisten en la sección del ligamento suspensor del pene, que lo mantiene fijo al pubis. La desventaja de este procedimiento consiste en que el pene erecto pierde su fijación (por lo que apuntaría hacia abajo y oscilaría de un lado a otro). Para aumentar el grosor del miembro viril, se hace una infiltración de la piel del pene con tejido graso, cuya complicación principal es la infección, formación de abscesos en los sitios donde se practica esta técnica, o pérdida de ese grosor por absorción de la grasa infiltrada. Otra intervención quirúrgica con este fin es el aumento de tejido dérmico a través de la colocación debajo de la piel del pene de tiras de piel con grasa, extraídas de los glúteos. La otra cara de la moneda de esta operación es la formación de cicatrices que pueden hacer que el pene se retraiga, quedando más corto que antes.

Muchos dichos jocosos hacen referencia al pene, sus dimensiones y su función. Uno de ellos es: “No importa lo grande y lo grueso, sino lo tieso”. De hecho, quien no tenga erección rígida para un buen desempeño sexual, independientemente de sus dimensiones, no logrará nunca una penetración. Otro: “No importa el tamaño del barco, sino como navegue”. Un pene standard, y que lo porte un hombre que haya desarrollado un repertorio erótico rico en maniobras de estimulación y seducción, posiciones coitales, movimientos para estimular todas las paredes vaginales y una adecuada fricción clitorídea, tiene ganada su intensa y total satisfacción y la de su pareja.

Arreglo rápido y sin cirugía

  • Haga caso omiso al tamaño de sus manos, nariz, pies, y a la estatura, como indicio de un gran pene. Se ha demostrado que no existe ninguna relación.
  • El miedo, el estrés y el agua fría hacen que el pene se encoja y se vea más pequeño.
  • Recorte su vello púbico. Le servirá para descubrir una buena porción de su falo.
  • Pierda peso.
  • ¡Use su herramienta! Las erecciones propician la adecuada oxigenación de sus tejidos.
  • Como último, y a la vez lo más relevante: ¡Confórmese con lo que tiene!

Nunca se compare con los demás. ¡Usted y su pene son únicos! Antes de preocuparse por el tamaño de su pene, concéntrese en ser cada día mejor amante.

DR. GERARDO JOSÉ GIMÉNEZ RAMÍREZ

MÉDICO SEXÓLOGO
saludsexual@hotmail.com